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Villa Gesell,
todo el año.
Villa Gesell, ciudad balnearia
para veraneo, y para descansar
durante todo el año.
Cuando Carlos Gesell se afincó en las desoladas tierras que hoy conforman la
Villa Gesell, jamás imaginó ver tanto esplendor en su reducto familiar. El
mar, los médanos y su gente hacen de la Villa no solo un lugar apto para el
descanso estival de verano sino que también se la puede disfrutar durante
todo el año.
Esta ciudad balnearia puede ser el lugar
apropiado para descansar junto a la familia.
Para acercarse a Villa Gesell, pueden optar por las distintas empresas que
cubren estos recorridos o el tren hasta Pinamar y luego el colectivo interzonal.
Pero si desean manejar los 400 km. que nos separan desde la Ciudad de Buenos
Aires, el trayecto puede ser placentero para las pupilas de la familia toda. En
cambio, si quieren ganar tiempo y no perderse rincón alguna de Gesell, avión
mediante, en un abrir y cerrar de ojos, el mar los recibirá con su rugir
constante y cotidiano.
Luego, una vez arribados a la Villa, sobran los planes para ocupar nuestra estadía.
Desde un pequeño minicircuito por las interplayas disfrutando de ese
aroma que caracteriza a las ciudades balnearias: una amalgama de sales, arena y
viento que sacuden los cabellos hacia atrás cubriendo nuestros cuerpos de una
saludable sensación de beatitud. Cabalgar por las arenas húmedas, frente al
mar, llegar al Faro Querandí, recorrerlo y luego emprender la retirada
hasta el muelle y sacar algún ejemplar marino para degustarlo en una
apetitosa cena.
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Paseos
No dejar de visitar los bosques de Mar de las Pampas, lugar que David
eligió para vivir, y ni tampoco las dunas de Mar Azul. Y si querés enamorar a
tu pareja, no dejes de ir a la playa para presenciar el amanecer, una de las
maravillas de este mundo. Villa Gesell, más que una ciudad de veraneo.
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